E-commerce argentino: volumen en alza, facturación bajo presión y el avance de la IA en la operación comercial
El comercio electrónico argentino atravesó el primer semestre de 2026 con una dinámica dual: crecimiento sostenido en volumen de operaciones, pero una facturación que no logró empatar la inflación. Según los datos de mitad de año de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), se registraron 181,5 millones de órdenes de compra, un 21% más que en el mismo período de 2025, y se comercializaron 248 millones de artículos, un 22% de aumento interanual.
La facturación nominal alcanzó los $19.533.815 millones, lo que representa una suba del 28% frente al primer semestre del año anterior. Sin embargo, al ajustar por la inflación acumulada del período —que promedió el 32,8% y alcanzó el 33,5% en junio—, el resultado real muestra una caída de entre 4,8% y 5,5%.
“Tenemos muy buenos números dentro del contexto en el que estamos viviendo. Números que indican que el comercio electrónico sigue creciendo y sigue siendo un pequeño refugio ante esta crisis”, afirmó Andrés Zaied, presidente de la CACE.
Las métricas del semestre
Alimentos y construcción lideran, pero el ticket no acompaña
El ranking de unidades vendidas muestra un cambio estructural en los hábitos de consumo digital. Alimentos y bebidas encabeza las preferencias por segundo año consecutivo, seguido por Herramientas y construcción y Productos para el cuidado personal.
La diferencia entre el ranking por volumen y el ranking por facturación revela la tensión de precios que atraviesa el canal. Mientras alimentos y bebidas lidera en unidades, en monto facturado también aparecen Electro (Línea Blanca) y herramientas y construcción. Los electrodomésticos, en particular, registraron aumentos de precios muy por debajo de la inflación general —del orden del 18% interanual—, lo que elevó el volumen de ventas pero comprimió los ingresos del sector.
El ticket promedio por orden se ubicó en $107.597, apenas un 5% por encima del año anterior, confirmando la prudencia del consumidor y la migración hacia productos de menor valor unitario.
El e-commerce como refugio en un consumo deprimido
El contraste con el comercio tradicional es marcado. Mientras las ventas minoristas pyme acumulan una caída del 2,4% entre enero y agosto de 2026, el canal online de los comercios que también operan con locales físicos registró un incremento del 17,6% interanual en agosto.
La brecha se profundiza al analizar períodos más largos. En abril, el consumo masivo cayó 3,8% interanual, mientras el e-commerce creció 40,4% en el mismo mes, según datos de la consultora Scentia. Para las empresas relevadas por la CACE, el comercio electrónico ya representa el 28% del total de sus ventas.
“La gente está comprando más alimentos y bebidas online. Eso te produce un crecimiento en órdenes de compra y en cantidad de productos por ticket, pero son productos de ticket más bajo”, explicó Zaied al analizar la divergencia entre volumen y facturación.
Compras internacionales: crecimiento ocasional, no estructural
El comercio transfronterizo ganó terreno. Un 18% de los encuestados realizó su primera compra online en el exterior durante 2026, y seis de cada diez consumidores ya concretaron al menos una operación internacional, contra cuatro de cada diez en el informe anterior.
Sin embargo, la frecuencia sigue siendo esporádica: el 64% compra en el exterior de manera ocasional, frente a solo un 10% que lo hace habitualmente. Las categorías más demandadas son contenidos digitales, indumentaria deportiva y calzado.
El avance de plataformas como Temu y Shein fue significativo, con incrementos del 23% y 20% respectivamente en uso, mientras Mercado Libre mantuvo el liderazgo.
La irrupción de la IA en la operación comercial
Más allá de las métricas de consumo, el e-commerce argentino atraviesa una transformación operativa impulsada por la inteligencia artificial. Según un análisis de McKinsey citado en el sector, el 88% de las empresas reporta uso regular de IA en al menos una función, pero casi dos tercios aún no escalaron estas herramientas a nivel empresarial y solo el 39% reporta impacto medible en EBIT.
Las aplicaciones más concretas se concentran en tres áreas: atención al cliente —con agentes que resuelven posventa dentro de límites definidos—, pricing y promociones —con revisión de margen de contribución y coherencia— y logística —con reducción de errores de pronóstico y mejoras en entregas completas y a tiempo.
El desafío central, según los especialistas, no es la adopción tecnológica sino la gobernanza de las decisiones automatizadas. Cuando un agente de IA interviene en precios, devoluciones o fulfillment sin supervisión directa, la empresa necesita poder explicar con qué datos y dentro de qué límites se tomó cada decisión.
“La madurez agéntica no se mide por cuántos agentes construimos, sino por cuántos jobs reales logramos resolver con impacto, límites claros y responsabilidad”, señaló un referente del sector consultado por Web Retail.
El contexto regional: América Latina como motor global
El dinamismo argentino se inscribe en una tendencia regional más amplia. El comercio electrónico en América Latina crece a un ritmo 1,5 veces superior al promedio mundial y alcanzará los USD 215.310 millones en 2026, según un informe de Endeavor y Mercado Libre.
Argentina, Brasil y México concentran aproximadamente el 85% de las ventas regionales online. El 84% de las compras en la región se realiza desde dispositivos móviles, y los consumidores muestran una creciente intolerancia a las malas experiencias: casi la mitad abandonaría una plataforma tras un problema de entrega o devolución.
El perfil del comprador digital argentino, según el informe regional, se caracteriza por su sofisticación: “la volatilidad económica y las restricciones al acceso de divisas han impulsado la adopción acelerada de soluciones de pago alternativas y han generado un consumidor digital altamente adaptable y con preferencias claras hacia comerciantes que ofrecen transparencia en precios finales y opciones de financiamiento flexibles”.
Perspectivas: entre la resiliencia y la presión de precios
El comercio electrónico argentino enfrenta el segundo semestre con expectativas moderadas. El 55% de las empresas espera un mejor desempeño en órdenes de compra, en un marco de mayor estabilidad económica y desaceleración de la inflación, aunque aún por debajo de los niveles de 2025.
La clave estará en si el volumen de operaciones logra traducirse en una recuperación real de la facturación. Por ahora, el canal online se consolida como el segmento más dinámico del consumo argentino, pero también como el más expuesto a la sensibilidad de precios de un consumidor que compra más seguido, pero gasta menos por operación.
- Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), Estudio Mid Term, primer semestre 2026.
- Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), relevamiento de ventas minoristas, agosto 2026.
- Endeavor y Mercado Libre, informe “Detrás del clic: El ecosistema que sostiene el e-commerce en Latinoamérica”, enero 2026.
- Scentia, informe de consumo masivo, abril 2026.
- McKinsey & Company, encuesta sobre adopción de IA en empresas, 2026.
Comentarios
Publicar un comentario